Fijáos que hoy he visto en el tren a una joven nada bonita, tapona, con pelo corto y azul, de vaqueros rotos y camiseta rockandrollera y he pensado que, en otros tiempos, esa muchacha podría haber encontrado a otro desgraciado y juntos alcanzar un cierto grado de retribución social para fingir ser felices. Pero en esta era actual nunca le pasará, porque ahora esa chica tiene, con total certeza, como primera en todas sus descripciones y perfiles propios la palabra "Feminista". Y eso alejará de ella a toda persona sensata que fuera a traerle algún tipo de evolución. Condenada por esta sociedad comunofascista solo podrá aspirar a que otra mujer, espejo suyo, le de calor mas no trascendencia. Y eso es muy triste.
No hay comentarios:
Publicar un comentario