domingo, 19 de marzo de 2017

Día uno.

Hay un momento en la infancia en el que despiertas, te das cuenta de que eres alguien en la sociedad. Y en ese instante tu niñez termina y comienza tu vida. Tu vida, tuya, de ti, tú tal cual tú, empieza. También aparecen ahora los problemas, y las soluciones que les des serán lo que determine aquello en lo que te conviertas. La realidad del mundo te incita a conocerlo y tú, sin saber, aceptas sus promesas de alegrías y penas.  Aprendes, de fracasos y triunfos, construyes y arruinas, y cuando tenías el molde de tu camino la vida te empuja. Caes. Caes pero aguantas la caída. Te pierdes, no sabes dónde estás y no puedes encontrarte. Vives, andas, esto no parece ya un paraíso, sigues andando. Después de tantos años así comienzas la vida fuera del nido.

Buena suerte mis viciadores de letras.