Hay un momento en la infancia en el que despiertas, te das cuenta de que eres alguien en la sociedad. Y en ese instante tu niñez termina y comienza tu vida. Tu vida, tuya, de ti, tú tal cual tú, empieza. También aparecen ahora los problemas, y las soluciones que les des serán lo que determine aquello en lo que te conviertas. La realidad del mundo te incita a conocerlo y tú, sin saber, aceptas sus promesas de alegrías y penas. Aprendes, de fracasos y triunfos, construyes y arruinas, y cuando tenías el molde de tu camino la vida te empuja. Caes. Caes pero aguantas la caída. Te pierdes, no sabes dónde estás y no puedes encontrarte. Vives, andas, esto no parece ya un paraíso, sigues andando. Después de tantos años así comienzas la vida fuera del nido.
Buena suerte mis viciadores de letras.

No hay comentarios:
Publicar un comentario